Si vivís en Londres y alguna vez pensaste “esto no puede ser tan malo…”, tenemos malas noticias: la capital británica fue oficialmente coronada como la ciudad con el tráfico más lento del mundo entre las capitales.
Según el TomTom Traffic Index 2025, el conductor londinense promedio pasó el equivalente a más de seis días enteros atrapado en el tráfico solo durante las horas pico del año, viajando apenas a 10 mph (unos ~16 km/h) en rutas típicas.
Para ponerlo en perspectiva:
Un trayecto de seis millas (≈9,6 km) llevó en promedio más de 35 minutos, cuatro veces más de lo que tomaría en un mundo ideal sin tráfico.
Otro dato simpático (o trágico, depende cómo lo veas): cruzar 1 km te lleva 3 minutos y 38 segundos, en lugar de algo más razonable. Sí, en Londres podrías llegar tarde antes de haber siquiera salido de tu casa.
¿Y por qué es tan terrible?
– Muchas calles datan de épocas en que los carruajes eran el transporte “rápido”, y no están pensadas para cientos de miles de autos modernos.
– Los límites de velocidad generalizados de 20 mph (32 km/h) en gran parte de la ciudad —pensados para mejorar seguridad y reducir accidentes— hacen que avanzar sea lento aunque más seguro.
En Europa, en el pasado Londres ya había liderado varios rankings de congestión, por encima de ciudades como París o Dublín.
Si pensabas que Roma o Buenos Aires eran sinónimos de “atrapado en la ruta”, Londres te muestra otro nivel.
Aquí el tráfico no es solo mala suerte, es patrimonio cultural urbano.
¿Soluciones?
No hay varita mágica, pero se habla de:
🚴 Más transporte público y carriles bici
🚶 Más zonas peatonales
📉 Reducción de autos en el centro
Y claro, si podés, mejor confía en el tube o el bus. Porque en Londres… esperar no es solo parte del viaje, es el viaje…
